Las Danzas de Paz Universal
fueron recopiladas al final de los años sesenta por Samuel L. Lewis (1896-1971)
quien era Maestro Sufi Murshid ( Maestro Zen Rinzai, el cual también estudió
muy profundamente las tradiciones místicas del Hinduidmo, Judaísmo y
Cristianismo. Al crearlas Lewis estuvo profundamente influenciado por su
contacto como aprendiz espiritual con dos personas: Hazrat Inayat Khan, quien
fue el primero en traer el mensaje del Sufismo a occidente en 1910 y Ruth St. Denis
una pionera feminista del movimiento de la danza moderna en América y Europa.
A partir de sus enriquecedoras
experiencias de vida, Lewis al cumplir sus 70 años comenzó a concebir y a crear
las Danzas como un método dinámico de promover la "Paz a través del
Arte". En esa época y originalmente creo un cuerpo de unas 50 danzas, esta
colección ha crecido desde que paso a otro plano a más de 500 danzas que
celebran el corazón sagrado del Hinduismo, Budismo, Zoroastrismo, Sikshismo,
Judaísmo, Cristianismo, Islam, Arameico, Nativo Americano, Nativo Centro
Europeo, Celta, Nativo Africano y tradiciones de la Diosa.
Durante los últimos 25 años,
las Danzas se han diseminado por todo el mundo, llegando a más de medio millón
de personas en América del Norte y del Sur, Europa, Japón, India, Paquistán,
Australia y Nueva Zelanda. Más tarde la diplomacia ciudadana y la red de las
Danzas también ya han comenzado en Sur África y el Medio Oriente. Cada vez más
populares los nuevos círculos de Danzas surgen continuamente alrededor del
globo, con alrededor de unos 40 a 60 encuentros semanales o mensuales solamente
en los Estados Unidos...
Las Danzas por la Paz
Universal han evolucionado y se han expandido como una aplicación práctica de
la necesidad profunda que existe hoy en día en redescubrir la reverencia, la
creatividad y la conexión basada en el cuerpo, con el mundo natural. Maestros
comparten las Danzas en las escuelas, grupos de terapia, prisiones, hospicios,
centros de rehabilitación de adictos, centros de discapacitados, centros de
jubilados, centros holísticos y celebraciones ecuménicas.
Ellas siguen siendo como
Samuel Lewis las concibió, una forma de hacer que la paz y la energía vital
pasen a ser una realidad sentida por todos los que las experimentan.